Suplementos dietéticos: Regulaciones del gobierno federal para los suplementos dietéticos
Fuente: https://ods.od.nih.gov/factsheets/WYNTK-DatosEnEspanol
Regulaciones del gobierno federal para los suplementos dietéticos
Los suplementos dietéticos son productos destinados a complementar la alimentación. No son medicamentos y su propósito no es tratar, diagnosticar, mitigar, prevenir ni curar enfermedades. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por su sigla en inglés) es el organismo federal encargado de supervisar tanto los suplementos como los medicamentos, pero las regulaciones de la FDA para los suplementos dietéticos son diferentes de aquellas de los medicamentos recetados o de venta libre. Los medicamentos deben ser aprobados por la FDA antes de que se pongan a la venta o se anuncien. Para los suplementos no es necesaria esta aprobación. Las empresas fabricantes de suplementos son responsables de disponer de pruebas de que sus productos son inocuos y de que la información de la etiqueta no sea falsa ni engañosa. Sin embargo, siempre y cuando el producto no contenga un “nuevo ingrediente dietético” (cualquiera introducido desde el 15 de octubre de 1994), la empresa no tiene que presentar esta prueba de inocuidad a la FDA antes de comercializar el producto.

Las etiquetas de los suplementos dietéticos pueden incluir ciertos tipos de enunciados relativos a la salud. Los fabricantes están autorizados para declarar, por ejemplo, que un suplemento promueve la salud o apoya alguna parte o función del cuerpo (como la salud del corazón o el sistema inmunitario). Estas declaraciones deben ir seguidas de las palabras: “Esta declaración no ha sido evaluada por la Administración de Alimentos y Medicamentos. La finalidad de este producto no es diagnosticar, tratar, curar ni prevenir enfermedad alguna”. Los fabricantes deben regirse por las buenas prácticas de fabricación para garantizar la identidad, pureza, potencia y composición de sus productos. Si la FDA considera que un suplemento dietético no es seguro, puede retirar el producto del mercado o pedirle al fabricante que lo retire voluntariamente.

La FDA vigila el mercado para detectar posibles productos ilegales que podrían ser nocivos o que se comercializan mediante declaraciones falsas o engañosas. La Comisión Federal de Comercio, que supervisa la publicidad de los productos, también exige que la información sobre un suplemento dietético sea veraz y no engañosa. El gobierno federal puede emprender acciones legales contra empresas y sitios web que venden suplementos dietéticos cuando estas formulan declaraciones falsas o engañosas sobre sus productos, si los promueven como tratamientos o curas para enfermedades, o si sus productos no son inocuos.
